El proyecto consiste en una cubierta metálica que conecta tres bloques de oficinas. La cubierta descansa sobre doce puntos, cuatro por cada bloque. Los vanos entre apoyos son de aproximadamente trece y dieciséis metros. Con un vuelo en cada lado en su lado largo de aproximadamente seis metros, resuelto con vigas de canto variable que se conectan a grandes perfiles tubulares conformados. Estos perfiles absorben las torsiones generadas por los grandes voladizos. Los apoyos se resuelven en su mayoría como juntas con el desplazamiento permitido en uno o ambos ejes. Esta singularidad ha hecho necesario calcular este perfil en cajón con el fin de obtener las deformaciones locales en los apoyos y en el empotramiento de cada viga en voladizo.

